En virtud del marco legal vigente, todos los empleados y autónomos registrados en Armenia deben realizar pagos de pensión acumulativos. Estas contribuciones, que oscilan entre el 5% y el 10% de los ingresos según la cantidad ganada, se deducen automáticamente de los salarios o de los ingresos de la empresa y se destinan al fondo de pensiones. Este sistema, si bien es beneficioso para la seguridad social a largo plazo, puede representar una carga financiera para los trabajadores extranjeros que no tengan previsto jubilarse en Armenia ni beneficiarse de su sistema de pensiones.
El Gobierno armenio ha propuesto que, a partir del 1 de julio de 2025, los extranjeros que estén empleados en Armenia y posean un permiso de residencia válido, así como los registrados como autónomos, tengan la opción de solicitar la exención de la obligación de contribuir al sistema de pensiones acumuladas. Este cambio propuesto refleja el compromiso de Armenia de hacer que su entorno regulatorio sea más atractivo y accesible para los extranjeros, en particular para aquellos que, de lo contrario, podrían enfrentarse a mayores obligaciones financieras debido a las contribuciones obligatorias a las pensiones.

Harutyun Martirosian
El abogado

