Las autoridades de inmigración armenias deben seguir criterios objetivos al decidir si conceden o rechazan solicitudes de visa o permiso de residencia. Sin embargo, la evaluación de determinadas pruebas es inevitablemente subjetiva. En particular, la solicitud podrá rechazarse si el solicitante presentó información falsa sobre sí mismo, no presentó los documentos necesarios o si las autoridades de inmigración tienen conocimiento de que el solicitante entró en Armenia con fines distintos de los declarados. Las decisiones de las autoridades de inmigración pueden ser apeladas ante los tribunales.

